Impacto medioambiental de los festivales

Con la llegada del verano y el calor, el número de festivales que se celebran cada año va en aumento. Pero mientras los organizadores se llenan los bolsillos, las gestoras de residuos y las organizaciones ecologistas se llevan las manos a la cabeza, debido al enorme impacto medioambiental que generan.

La organización inglesa Powerful Thinking realizó un estudio sobre la huella de carbono que provocan este tipo de eventos. Este informe refleja que el consumo de combustible de los generadores empleados es mucho mayor de lo necesario. Una de las soluciones que aportan a este problema desde la organización, es la medición correcta del consumo esperado o el uso de alternativas energéticas ecológicas.

Gracias a este tipo de estudios, y a los movimientos de concienciación ecológica global, se ha conseguido lograr que ciertos espectáculos adopten medidas para reducir su impacto ambiental. La guerra al plástico ha hecho que ciertos festivales, como el Rototom Sunsplash, sirvan de ejemplo de sostenibilidad y respeto al medio ambiente.

Uno de los grandes inconvenientes que presentan este tipo de eventos es el tratamiento de las aguas residuales de los baños portátiles. Estos urinarios evitan un uso desmesurado de agua, haciendo que los residuos se concentren y tengan un ph demasiado elevado. Este tipo de situaciones hace que haya problemas en las depuradoras para que pueda ser admitido, provocando retrasos y costes innecesarios.

Una de las soluciones mas viables es depositar los residuos en el alcantarillado público, al igual que hacen las caravanas, en las zonas habilitadas para ello. Otra posible solución seria la realización de compost, pero esto supone un aumento de las emisiones debido a que requiere transporte y la normativa prohíbe el traslado de residuos a otras Comunidades Autónomas.

A pesar de que pueda parecer extraño, el residuo que plantea un mayor problema para su gestión son las colillas. Quizá uno de los motivos por los que este elemento no es percibido como basura es debido a la gran aceptación social que existe en lo referente a tirar las colillas al suelo. Poca gente conoce que una colilla tarda entre 1 y 10 años en degradarse, mucho más de lo que tarda un chicle. El principal componente que tarda más tiempo en degradarse es el filtro, que debido a su composición y a las sustancias del tabaco que se adhieren a él al fumar, presenta un grave riesgo para el medio ambiente porque puede llegar a contaminar el suelo y las aguas subterráneas.

Fuente: https://www.larazon.es/sociedad/medio-ambiente/basura-y-toneladas-de-co2-la-otra-cara-de-los-festivales-PA24177228

https://es.calcuworld.com/cuantos/cuanto-tiempo-tarda-en-degradarse-una-colilla/